Thursday, July 26, 2007

MORRING
Teodoro Santana
Me temo que, cuando hace un par de años lancé por primera vez el término "Bananarias" para definir a estas islas, me quedé corto. El despiporre va más allá de todo cuanto uno prevé. Así que aquí me tienen una vez más, corriendo detrás de la realidad, a ver si este nuevo término consigue alcanzarla, aunque sea de lejos. La verdad es que el morring suena a deporte de riesgo pero, desengañémonos: en Canarias echarle morro a las cosas no comporta riesgo alguno. Lo que es peligroso es ir por lo derecho (que no por la derecha).
¿Qué tenemos la zona más estrecha de Las Palmas al que no le hemos sacado la tajada? Pues nada, oye, lo hundimos bajo moles de treinta pisos, y listo. Después se dice que es para recuperar el Istmo. Y lo dicen así, sin reírse ni nada. Morring, ya ven.
Tenemos el mayor índice de fracaso escolar del Estado: un 35% de las niñas y niños canarios no terminan ni la ESO. Pero, chacho, no vamos a desperdiciar el presupuesto en esas boberías, cuando hay tanta subvención a repartir. Así que reducimos el número de profesores, juntamos los pibes de varios cursos en la misma aula, y al que la Consejería se la dé, San Pedro se la bendiga.
¿El futuro de Canarias? A ellos que los registren, que cuando la cosa se ponga fea, se irán para Miami. ¿Qué como se les queda la cara? Pues como si nada. Al que se le desencaja la mandíbula es a uno. Recalificaciones y pelotazos urbanísticos por doquier, sin que el rubor ponga colorado el rostro de ninguno de los responsables. Y claro, es que lo tienen de piedra: un efecto secundario de practicar el morring.
El otro es la anosmia, la pérdida del sentido del olfato. Desde Órzala a Orchilla, el tufo a corrupto tumba para atrás, pero aquí nadie se inmuta. Barrer y fregar estas Islas Bananarias va ser una tarea más hercúlea que limpiar los establos de Augías. Es lo que hay: morring, mucho morring.
tsantana@tsantana.comLas Virgenes negrasBuscador de viajesEl viaje baratoMasoneria invisibleLos OlmecasEl Deja VuMoreno MontoyaFocas muertasZP masonLos monjes blancosEl gran Santiago CalatravaEstupidos hombres blancosEl numero 23Los tercios de FlandesEl cid, Rodrigo Diaz de VivarEl tesoro del OdysseyHistoria de la mano negraSantiago DexeusBuscador de viajesAtraca El SolitarioContraportadaPara torpes10 consejosLo mas utilizadoEl gran Fernando AlonsoReflexiones CanariasLos mapas piri reisHonore BalzacAlgunas obras literariasObra de Joseph ConradObra de PlatonObra de Walter ScottObra de Lope de VegaMariano Jose de LarraObra de Jack LondonObra de Jane AustenObra de Henry JamesObra de Homero
Obra de SofoclesObra de MelvilleJaine Eyte de CharlotteTirso MolinaAlgunas constitucionesObra de DarwinCuentos de CanterburyObra de Jose MartiObras de JamesMadame Bovary de flaubertCumbres borrascosas de EmilyObra de DostoievskiObra GaldosObra de RousseauEl capital de MarxHombrecitos de LouisaMujercitas de LouisaObra de CervantesGerminal de ZolaLas orillas del SarEl Decameron de BocaccioEl libro del buen amorEl mundo perdido de DoyleLa Araucana de ErcillaObra de DickensLa Celestina de RojasObras de ClarinObra de Bram StokerDos años de vacacionesVeinte mil leguas de viaje submarinoLa EneidaLa flecha negraLa Galatea de CervantesObra de BecquerCuatro jinetes del apocalipsisLa barraca de BlascoEntre naranjos de Blascocañas y barroRetrato de Dorian GrayDe Profundis de WildeEl Quijote de CervantesCartas Milena
El proceso de KafkaFausto de GoetheWerther de GoetheHamlet de ShakespeareDivina comedia de DanteLa Dama boba de LopeLos Green MenEste efecto mariposaLa filosofia en el tocadorSolaris de Lem1984 de orwellPerdidos en VenusObras de BecquerDiarios de las estrellasConocimiento silencioso de CastanedaEl hombre en el laberintoSiddharta de HesseArmas secretas de CortazarEnemigos del sistemaEl principito de AntoineTraves del espejo de AliciaGranja de OrwellAventuras de Sherlock HolmesLibrosdeterrorTodas recetas de cocinaLas profecias mayas

0 Comments:

Post a Comment

<< Home